Casi todas las
actividades humanas generan desperdicios, aún las más sencillas y cotidianas
dentro del hogar. Y si pensamos en las actividades de un proceso productivo,
como por ejemplo el de una fábrica de dulces,
el volumen de estos residuos es aún mayor. Hoy sabemos que es
prácticamente imposible no generar “residuos sólidos urbanos - RSU” durante el
desarrollo de las actividades cotidianas, es decir que los RSU son los resultados materiales secundarios o
sobrantes provenientes de cualquier actividad
productiva y/o de consumo, localizadas o concentradas en las ciudades. Este
material puede ser reutilizado de alguna manera y/o puede poseer cierto valor
económico como materia prima en otro proceso productivo.
En otras
palabras, los residuos no solo provienen de los desperdicios de las actividades
que desarrollan las personas o las máquinas, sino también debido al consumo de productos.
Veamos un poco más este tema….
Por un lado, el
residuo proviene de circunstancias debido al progreso de la producción.
Pues existe cada vez más productos de distintas clases debidos a los constantes
avances que genera la tecnología, los que permiten acelerar el proceso en las
fábricas y aumentar los volúmenes de producción. Además hay más productos para
cubrir una misma necesidad o problema y esta situación que se puede tornar en
desfavorable si no tenemos una cultura tecnológica adecuada, pues al aumentar
las oportunidades u ofertas de productos nos hace consumir más y por ende
generar mayores residuos…..y es ahí donde aparece el consumo como fuente
generadora. O sea que, la generación de residuos también progresa
junto al consumo de los productos, ya que la tecnología con sus
innovaciones deja rápidamente obsoleto o fuera de uso cualquier aparato, además
las personas no solo consumen para mejorar su calidad de vida sino también por
la influencia de distintas tendencias e ideas materialistas y consumistas que las
estimulan a comprar cada vez más cosas, y sino piensen en los teléfonos
celulares y lo rápido que quedan “fuera del circuito de uso” debido a la gran
oferta que los servicios telefónicos nos hacen.
Recordemos que
las “actividades de consumo” no son solo aquellas en la que ingerimos alimentos
para satisfacer nuestras necesidades o deseos, sino también las que realizamos
para gastar energía o usar un producto tecnológico determinado para cumplir
nuestras actividades cotidiana, como por ejemplo usar energía eléctrica durante
la noche para iluminar nuestros hogares, gastar el gas que usa la cocina para
cocinar alimentos, comprar y gastar el combustible para nuestro auto, comprar
el diario para estar informados, etc. En casi todas consumimos energía y el
problema es el derroche que hacemos por el mal uso…..¿Cuántas veces dejamos ese
foco prendido de la cocina durante la noche? ¿o dejamos prendida la hornalla de
la cocina para calentarnos, acaso la cocina no es para calentar o cocinar
alimentos? y la compu prendida todo el día…¿para qué? si no la usamos, etc,
etc.