Clasificación según el origen o ámbito de la actividad que lo genera presenta seis categorías:
- Residuos domésticos: son los generados a diario en los hogares, incluye los residuos comunes, especiales y de jardín, tales como restos de alimentos, papeles, cartón, plásticos, vidrios, pasto, cenizas, etc.
- Residuos comerciales e institucionales: son los generados dentro del ámbito de las oficinas públicas y privadas o en los locales y depósitos de comercios. Como ejemplo podemos nombrar a los residuos hoteleros. Entre ellos encontramos papeles, cartones, plásticos, vidrios, metales, residuos especiales (tintas, alcohol, etc.), restos de alimentos, etc.
- Residuos de limpieza: son todos los recolectados durante las tareas de limpieza de y privados. Ellos son los restos de cortes de poda de árboles, arbustos, restos de jardinería, residuos de cunetas y zanjas, en general los residuos de parques, plazas y zonas de recreos.
- Residuos de construcción y demolición: son los provenientes de las tareas de demolición y/o refacción de obras públicas o privadas, como también los residuos generados en las actividades de construcción: escombros, ripio, restos de ladrillos, madera, acero, hormigón, vidrio, restos de cerámicos, cemento, cal, arena, etc.
- Residuos industriales: Son los residuos comunes generados en el ámbito de las fábricas y talleres industriales. Entre ellos no se incluyen los residuos peligrosos. En este grupo encontramos restos de alimentos provenientes de los comedores y cocinas industriales, residuos de oficinas, residuos especiales, chatarra (desechos de metal), etc.
- Residuos agrícolas: son los residuos verdes generados por la agricultura, también incluye a los generados por las actividades ganaderas. Son los residuos provenientes de cosechas, restos de árboles frutales, residuos verdes de viñedos, residuos de granjas y de la ganadería intensiva (formados por las deyecciones sólidas y líquidas, las camas de aves y restos de alimentos, fitosanitarios, antibióticos, restos de embalajes, etc.).
- Residuos peligrosos: son aquellos residuos que al tomar contacto con otros agentes o sustancias pueden generar graves daños tanto para las personas como el medio ambiente, y su tratamiento se encuentra reglamentado mediante normativas especiales. Pueden ser considerados como residuos peligrosos: líquidos o sólidos inflamables, desechos de fácil combustión al tomar contacto con el aire, desechos tóxicos o venenosos que pueden causar serios daños al tomar contacto con la piel, desechos o sustancias oxidantes y corrosivas que con otras sustancias producen reacciones químicas que liberan gases tóxicos y/o líquidos que al tomar contacto con la piel pueden dañarla seriamente. Este tipo de residuos los encontramos en hospitales, industrias y desechos mineros. Las leyes nacionales N° 24051 y N° 25018 son las que se establecen y definen los tratamientos para este tipo de residuos.
- (buscar en http://ambiente.sanjuan.gov.ar/normativa.php)
Clasificación según su composición
De acuerdo con su composición los residuos se pueden clasificar en residuos orgánicos y residuos inorgánicos. Este criterio de clasificación es el más importante ya que de él depende un proceso vital (reciclaje de los residuos) para aprovechar los recursos disponibles en los residuos y cuidar el medio ambiente.
- Residuos orgánicos: son todos los residuos sólidos cuya composición original provienen de materia viva, son degradables (se descomponen por acción de agentes biológicos naturales) y también reciclables, bajo el tratamiento adecuado se pueden convertir en fertilizantes o mejoradores de suelo. Como ejemplo podemos citar a los restos de alimentos, comestibles sin importar si son naturales o procesados: carnes, lácteos; y residuos verdes: ramas chicas y medianas, plantas secas y hojas.
- Residuos inorgánicos: son los residuos sólidos cuya composición química original derivado de la química inorgánica, también pueden provenir de procesos industriales dirigidos a la obtención de otros productos. Son muy difíciles de degradar o su periodo de degradación es muy grande, y en general casi todos pueden ser reciclables. Como ejemplos podemos nombrar a los plásticos, métales, vidrios, papeles, cartones, textiles, productos mixtos como por ejemplo envases de tetra brick, etc.
Los residuos orgánicos se depositan en cestos o bolsas de color VERDE, mientras que los residuos inorgánicos lo hacen en cestos de color AZUL. Cuando los ambientes son concurridos o es en la vía pública se puede hacer una clasificación múltiple de los residuos inorgánicos separándolos en distintos cestos, como por ejemplo los vidrios, los cartones y papeles, los metálicos o chatarras, etc.
No te olvides que…..las pilas y baterías en desuso nunca deben eliminarse junto a los residuos domiciliarios comunes, sino que debes depositarlas en los contenedores especiales destinados a tal fin, que generalmente se encuentran en comercios de ventas de artículos electrónicos o en edificios públicos.